Jessica García, mejor conocida como Jhesha, es una de las productoras mexicanas con más trayectoria. Su historia se remonta 18 años atrás cuando asistió a su primera fiesta de música electrónica «cuando iba a la secundaría hacía tardeadas de psy…y luego empecé a ir a otras fiestas…».

La música siempre la ha acompañado: «fui pianista desde los 6 años, luego me metí de vocalista en bandas de hardcore, luego me di cuenta que quería hacer algo yo sola», por lo que años después de asistir a su primer rave, Jessica decidió comenzar a producir su propia música.

Mira también: Endeavour: Poder mexicano con calidad de exportación

«También soy estudiante, entonces tengo el tiempo muy medido para producir», dice Jhesha quien actualmente estudia Ingeniería en audio: «trato de sentarme, normalmente hago lo que me salga y poco a poco voy armando el rompecabezas». Su música conserva la esencia de la Jessica pianista, el uso de instrumentales y vocales hechas por
ella misma son el sello que distingue su música.

“Me gusta “intensionar“ antes de tocar. Mi idea es transmitir a la gente cosas lindas; aunque a veces pueda ser un poco oscura la música, quiero que la gente se olvide de sus problemas y se divierta conmigo”“


«Yo me considero una persona que vive en paz con todo mi alrededor, no me gustan los problemas. Me considero muy empática, me gusta defender mis ideales, no soy una persona que busca cambiar lo que la gente piensa de mí. Me gusta
mucho hacer ejercicio, me gusta pasar tiempo con mi familia, me gusta la fiesta y también me gusta estudiar».


Actualmente está firmada por Blacklite Records y durante los últimos años ha tenido la oportunidad de tocar en innumerables festivales a nivel nacional, también ha podido tocar en algunos escenarios internacionales en países como Portugal, Japón y Canadá gracias a su música, sin embargo, no siempre fue tan fácil.

Versus sólo arriba del stage


«Como mujer siempre piensan que detrás de una productora hay un hombre haciendo música, en su tiempo me lastimaban mucho, ahora ya no». La incursión de las mujeres en la escena psicodélica se remonta a pocos años atrás, inclusive hoy en día son, normalmente, pocas o ninguna las mujeres que forman parte de los line ups de los festivales.

La violencia en contra de las mujeres se vive de distinta manera arriba y abajo del escenario. Para las dj´s y productoras la lucha por un espacio en la cabina se ha hecho poco a poco y de manera colectiva: «es muy bonito que nos unamos y hagamos música juntas y ya no nos molestemos, porque incluso nos ponían en contra, pero no por las mujeres, algunos hombres nos ponían en contra».


El hate, una de las manifestaciones que trajo consigo la llegada de las redes sociales, se ha convertido en el pan de cada día de muchos artistas.

Para Jhesha va más allá de la misoginia con la que muchas personas se expresan: “es falta de educación, para empezar te estás metiendo con la vida de una persona, sea mujer o no, es una persona, si no te gusta la música, no la escuchas; si te gusta, la apoyas”.

Ahora busca abrirse camino en un género totalmente nuevo para ella. El proyecto Kara Kenaz, que mezcla los sonidos con los que Jhesha ha conquistado al público amante de lo psicodélico con los beats de techno, espera estrenarse este año.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *